Controles de alcoholemia a ciclistas

El 28 de noviembre empezó la primera campaña de multas a ciclistas. Esta que inicialmente iba a funcionar durante 2 semanas, a día de hoy, casi un mes más tarde sigue en funcionamiento. Valencia es una de las ciudades pioneras en este sentido donde un dispositivo de 200 agentes han conseguido recaudar más de 100 mil euros en tres días.

¿Es esto una solución al abuso de las bicicletas en las aceras o esa es solo la escusa  de un ayuntamiento endeudado que necesita incorporar el dinero que no ha sabido gestionar en sus arcas?

La comunidad ciclista no se ha quedado callada, ante la busca y captura, han asegurado que la persecución de los ciclistas en las aceras es excesiva, ya que ellos mismos defienden ir por la calzada si los coches respetaran los límites de velocidad.

Fuentes de la policía local aseguraron ante el diario las provincias que “No vamos a realizar controles específicos para las bicicletas, pero son medios de transporte como el resto y por tanto si un agente observa a algún ciclista ebrio se le realizará un control de alcoholemia”.

Y así se ha convertido en la única forma de librarte de soplar para comprobar el alcohol en el desplazamiento a pié o en taxi. Aunque la mejor forma de dar negativo en cualquier tipo de control es no beber cuando se va a conducir un vehículo.

Valencia, una ciudad donde los jóvenes de forma exponencial están desplazándose en bicicleta, sobretodo estudiantes y Erásmus universitarios. Una ciudad con más de 100 mil abonados a su servicio de alquiler de bicicletas y algo más de  15 mil personas diarias que utilizan este vehículo. Una ciudad donde la regulación no permite que un ciclista circule a más de 30 km/h en la calzada y a más de 15 por el carril bici.

Con multas que pueden oscilar entre los 90 y los 500 €, la policía pondrá especial interés en que los ciclistas circulen con casco, sin auriculares y sin hablar con el móvil. Además en temas de aparcamiento, el estacionamiento en farolas es la única prohibición que hay en la ciudad, siendo necesario utilizar una cadena metálica recubierta por una protección plástica para poder usar cualquier otro tipo de mobiliario urbano.

Comienza en Valencia, pero seguirá por diferentes ciudades de la geografía en breves. Los ciclistas han de ser respetuosos, circular de forma consciente y según las normas de circulación que los regulan en las ciudades. Lo que tampoco se puede hacer es perseguir a un colectivo que en ocasiones está más en peligro que el que produce.

 

Imagen de playadevalencia.com

One Comment

  1. Si un ciclista que circule a velocidad reducida por una acera o carril bici debe cumplir los límites de alcoholemia como si llevara un coche, no entiendo por qué un peatón ha de ser diferente. Ambos pueden causar un accidente, porque: ¿Que ocurre si un peatón borracho irrumpe en el carril bici y es atropellado? ¿Al ciclista se le hace la prueba y si da positivo se le multa (o detiene) y al peatón no? Nunca he leído que a un peatón atropellado se le haga la prueba de alcoholemia, pero si ha causado un accidente…

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